Esto ayuda a la prevención del sobrepeso.
No sobrealimente al bebé.
No añada miel o azúcar a los sus biberones y frutas.
No agregue sal a su comida. Si lo hace, que sea sal yodada.
Adapte su horario a la comida familiar.
Evite los "picoteos" entre horas, sobre todo si se trata de alimentos ricos en azúcares y grasas (chuches, bollería, patatas fritas).
Evite darle o negarle determinados alimentos como premio o castigo.
Acostúmbrele al agua como bebida, en lugar de zumos artificiales y refrescos dulces.
Proporciónele una dieta variada rica en verduras y frutas.
Fomente el ejercicio físico regular.
Limite el tiempo que el niño pasa frente al televisor a menos de dos horas diarias.
Evite llevarle a sitios de comida rápida.
A partir de los cinco años seleccione lácteos semidesnatados, pues contienen los mismo nutrientes y menos grasa de mala calidad.
Desde el primer día de clase, acostumbre a su hijo a tomar un buen desayuno.
Cocine con poca grasa y evite las frituras.
Elija siempre la carne que no tenga grasa visible.
Además, una alimentación sana es saludable para todos los miembros de la familia, tengan o no sobrepeso.