La información disponible acerca de la efectividad de las mascarillas y los
protectores respiratorios o respiradores sobre el control de la pandemia es muy
limitada.
Por ello, en ausencia de evidencia científica, las recomendaciones que se
indican a continuación tienen carácter provisional y están sujetas a
actualización según se disponga de nueva información.
- El lavado de manos es la medida más efectiva de protección tanto frente al
nuevo virus A (H1N1) como frente a otros virus de la gripe. Correcto lavado de
manos
- Lo más útil para prevenir la transmisión del virus es la combinación de
todas las medidas
higiénicas de protección personal recomendadas (lavado de manos, cubrir
boca y nariz con un pañuelo desechable al toser o estornudar y evitar el
contacto estrecho con enfermos) . Ninguna de ellas de forma aislada proporciona
protección total.
- Hay evidencia científica suficiente sobre la eficacia de las mascarillas
para reducir la transmisión del virus de la gripe en centros sanitarios. Por el
contrario, no está demostrado que sea eficaz en las situaciones de la vida
diaria o en espacios abiertos.
- La mayoría de las mascarillas están diseñadas para evitar la salida de
gérmenes de la boca cuando se tose o estornuda, pero no constituyen una barrera
eficaz para evitar que entren virus desde el exterior.
- Por ello, las autoridades sanitarias, en base a la evidencia científica
disponible,
no recomiendan el uso de mascarillas
a las personas
sanas en sus actividades diarias habituales.
- El uso de mascarilla, tipo quirúrgica,
sólo se recomienda
en
los siguientes casos:
-
Personas enfermas o que han comenzado con síntomas compatibles con
gripe
cuando se encuentren en presencia de otras personas,
fundamentalmente en los siguientes casos:
- Durante el traslado de su casa al centro de salud u hospital.
- Mientras estén recibiendo cuidados domiciliarios por familiares u otras
personas y cuando entren en contacto con personas sanas.
-
Cuidadores sanos de una persona con gripe A (H1N1) o con síntomas
compatibles con la misma. En este grupo se incluyen los familiares u otras
personas que conviven en el mismo domicilio que el paciente o sus cuidadores si
se trata de otros centros o instituciones. Estas personas deberán usar la
mascarilla cuando estén en presencia del paciente.
La utilización incorrecta de las mascarillas puede incrementar el riesgo de
transmisión en vez de reducirlo. Por ello, las personas a las que se recomienda
el uso de mascarilla quirúrgica deben asegurarse de
utilizarlas correctamente.
Uso correcto
de mascarillas